¿Realmente existe la brujería o son puras conjeturas sin fundamento?

¿Es posible eliminar la brujería negra? Es la pregunta que muchos se han formulado a través de la historia. Si alguna actividad del ser humano ha suscitado toda clase de controversias y versiones encontradas es, precisamente, la brujería. Y no es para menos, dado que se trata de un tema tan sensible y delicado, que es necesario entender primero el fenómeno para, luego, contrarrestarlo.

Si existe la brujería y sus efectos negativos, es preciso entender cómo contrarrestarla.

En la actualidad algunas disciplinas científicas, como es el caso de la Medicina Bioenergética, han descubierto que la brujería o, mejor, sus efectos provienen de la radiación emanada de las actividades de personas expertas en estos temas. Ahora, preguntar si la brujería existe o no, es algo equivalente a preguntarse si existe, o no, la energía.

Otras disciplinas científicas de altísimo nivel, como lo es la Mecánica Cuántica, han demostrado que existen partículas subatómicas y ondas que pueden, incluso, viajar en el tiempo y otras que tienen la capacidad de estar en dos lugares simultáneamente, mediante un fenómeno fascinante llamado “Teletransportación” o, bien, “Fototransportación”.

La comunidad científica y el dilema de si existe la brujería.

Ahora bien, está claro que nunca faltan los escépticos de turno, para esgrimir toda una serie de argumentos amañados y forzados, para intentar demostrar que la brujería y que todos los fenómenos paranormales, en general, tienen alguna explicación científica, “porque es imposible que una señora vieja, con una caldera, un bastón y tres muñecos, pueda hacerle daño a  alguien que se encuentra a cientos de kilómetros de distancia”.

Estamos hablando de la tal “Comunidad Científica”, que siempre se ha opuesto a la existencia de lo paranormal, con una resistencia que raya con la más absoluta necedad conceptual. Pero, como siempre lo hemos argumentado, la “comunidad científica es un concepto etéreo y volátil del que nadie sabe de qué se trata, donde está, quién la representa”, ni si sus opiniones son certeras, contundentes e irrefutables o si son débiles en algunos ámbitos.

¿Existe la brujería? ¿Está la ciencia capacitada para negar su existencia?

Lo que muchos científicos aceptan como posible o, bien,  como una “verdad revelada”, otros (que pertenecen a la misma “Comunidad Científica”) lo niegan. Lo que unos niegan, la mayoría lo acepta y, así sucesivamente, hasta que nadie termina por entender “de qué se trata esa entidad tan extraña e inaprehensible”. Surge, entonces, un interrogante ineludible: ¿la ciencia tiene la última palabra en todo?  Creemos que no y lo paranormal es la mejor prueba de ello.

Ahora, consideramos que es más sano hacer caso omiso de lo que acepte o niegue la  “Comunidad Científica” y no involucrarnos discusiones bizantinas, que no llevan a ningún lado, para demostrar que la brujería (sea negra, banca, roja o verde) sí existe indudablemente y que seguir negándolo es tratar de “tapar el sol con un dedo”.

Por decenas de miles (por no decir que “por cientos de miles”), se pueden contar  los casos documentados a través de la historia, que así lo demuestran. Si nuestros queridos lectores consideran que la frecuencia histórica, es el mejor y más efectivo método para probar su existencia, estaremos del lado de ustedes. La repetición, por miles de veces, de un fenómeno, es una prueba de que ciertos hechos y/o situaciones son reales y un buen principio para eliminar la brujería negra.

Fuente: tarotistasbuenas.net